acá llevando la cuenta y hace 6 años exactos que mi mente lleva recordándola absolutamente todos los días, sin ninguna excepción. Siempre queda un espacio -al final del día, al principio, mientras mirás una foto o intentás dormir- para acordarte de alguien que extrañás. Increíble cómo se vuelve casi esencial el hecho de tenerte un ratito adentro mío, aunque tu cara se vaya borrando quizás un poco más cuando pasan los meses, años y van a seguir pasando décadas. Pero uno sobrevive igual, no sé cómo pero sobrevive.
Hay una luz..