21.9.11

Hay un café con leche esperando por mí, pero puedo permanecer horas hasta que se enfríe porque sino me quemo la lengua.
Hacía como mil años que no escuchaba SOJA y se me vino el olor a porro de verano 2010/11, cuando había pegado. sí, hace desde el verano que no pego.
Cada vez que me prendo un cigarro me dan ganas de ir al baño, me pasa frecuentemente desde aquella vez en la que me prendí uno para ir a hacer lo segundo -ya que estaba en una etapa de esas en las que se muestran a las mujeres hinchadas y pesadas en las publicidades de activia- y funcionó muy bien, desde entonces mis esfínteres no se controlan cada vez que siento el gusto a tabaco.
Tengo que empacar miles de boludeces que no pienso tirar, porque me mudo.
No me quiero mudar, estoy muy bien acá, no me muevan.
No estoy muy bien acá, necesito un cambio.
Pero el cambio ideal sería irme a vivir sola.
Claro, recién tengo 17 años y soy un desastre y lo que más odio en la vida es ir a hacer trámites y no puedo hacerme cargo ni siquiera del perro. O sea, no.
Hoy es el día de la primavera/estudiante/fotógrafo.
Tengo que sacar el arroz en diez minutos.