'No te quiero' te dije. Y fui conciente de que yo también puedo ser una hipócrita.
Nunca antes había entendido cómo la gente es capaz de herir tan gravemente en un segundo de rabia incontrolable, de decir cosas que nunca serán verdad pero las guardamos adentro por alguna razón, cosas que mientras las decimos nos hallamos enceguecidos por la impotencia, y es éso lo que nos impide controlarnos y tomar conciencia de que sólo dos palabras pueden marcar la vida de otra persona.
Ahora te entiendo. Ahora entiendo cómo pudiste herirme todo este tiempo con la cantidad de mierda que largaste por tu boca, y que yo fui acumulando adentro mío para largártela a vos. Hay gente que vive enferma y no puede evitar contagiar a los demás.
Sin embargo, no sé por qué razón, me arrepiento. Pero te odio, te odio y siempre vas a ser lo más importante en mi vida.