31.5.11

Ay. si estuvieras acá. para reflejar tu mirada con la mía y sentir lo que yo puedo sentir ahora, para entenderme tal como soy, porque así también fuiste vos. Para acariciarme tal vez, o para darme una simple sonrisa, de ésas que solían plasmar toda la dulzura e inocencia que puede existir en el mundo. Si estuviera tu mirada oscura y a la vez tan llena de luz, para observar mis ojos y hablar conmigo sin necesitar palabras.
Si estuvieras acá sé cuánto me entenderías, pero me conformo con saber que en la lejanía, allá donde estés, podés comprenderme más que nadie, y llorar conmigo, y reír.
Porque en este momento soy vos, la que caminaba sobre las nubes y siempre permanecía con su cabeza mirando hacia arriba, dispersa, enamorada, cayendo lentamente a la realidad, como las hojitas que se desprenden de los árboles en abril, que nos encantaba pisotear para oír sus crujidos.
Éso fuiste, éso soy ahora. Y aunque estés en algún lugar que no alcanzo a ver, siempre juntas sin embargo, te siento al lado mío.

Unidas, podemos. Separadas, caemos.